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Biotecnología en Movimiento · Año 10 · Número 40.
Publicado el 31 de marzo del 2025.

Número especial sobre:

Las Bioinformáticas

Enero, Febrero y Marzo de 2025



En este número celebramos a las mujeres que han hecho ecos en el desarrollo y aplicación de la bioinformática. Esta subdisciplina de la biología ha cobrado gran importancia en los últimos dos siglos, debido a la obtención y acumulación de una gran cantidad de información genética. El análisis de esta información ha contribuido a dar luz, sobre la forma en que los organismos responden y se adaptan a su medio ambiente.

En este número te narramos cuales fueron los principales descubrimientos experimentales y computacionales que sentaron las bases del desarrollo de la bioinformática, así como de los aportes hechos por las mujeres trabajando en esta subdisciplina de la biología.

Dentro de las mujeres más influyentes, conocerás a Ada Lovelace y Grace Murray Hopper. Ambas matemáticas, cuyos aportes fueron fundamentales en el desarrollo de la computación moderna. Te presentaremos a la química Margaret Oakley Dayhoff, considerada como la madre de la bioinformática. Te contaremos también sobre el surgimiento y el desarrollo de la bioinformática en México y de las investigadoras mexicanas con más trabajos publicados en esta subdisciplina.

En el número también encontrarás artículos escritos por distintas bioinformáticas mexicanas, que te cuenta cómo la biología computacional y las ciencias genómicas, han impactado en la solución y seguimiento de una gran variedad de interrogantes relacionadas, por ejemplo, con problemas de salud: como en el caso del monitoreo y evolución de epidemias como la recientemente vivida, causada por virus SARS-CoV2 causante de la enfermedad Covid-19. Asimismo, podrás conocer sobre la forma en que la expresión de genes en células individuales puede dar lugar a grandes mapas o “Atlas”, que nos ayudan a entender enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson. Así como comprender mejor el momento en que se generan las células que forman a los distintos órganos del cuerpo, en el desarrollo embrionario.

Te contaremos sobre cómo la bioinformática participa en el desarrollo de bases de datos y repositorios que facilitan el análisis de la información biológica. En el artículo El sitio RegulonDB: Construyendo el mapa de la regulación genética en Escherichia coli, la autora describe una base de datos mexicana, que es referencia internacional en el estudio de la bacteria Escherichia coli, en donde han participado en su desarrollo y evolución un número importante de mujeres.

Nuestro número también te presenta un número considerable de iniciativas lideradas por bioinformáticas mexicanas, como Pyladies, Rladies y Regional Student Group – México, por mencionar algunas. Esta iniciativas, promueven la enseñanza de la bioinformática y distintos lenguajes de programación en un ambiente amigable. Una labor semejante la lleva a cabo en Nodo Nacional de Bioinformática y la Red Mexicana de Bioinformática, creadas con la visión de fortalecer a la comunidad bioinformática en Mexico y Latinoamérica. Dentro de estas iniciativas, lideradas por bioinformáticas, está el Museo Virtual de Matemáticas que incluye exposiciones sobre biomatemáticas y biología computacional.

No puede faltar en este número una reflexión final que busca visibilizar las barreras y retos que enfrentamos como científicas mexicanas, así como destacar el panorama prometedor que vislumbramos para el futuro. Esperamos que este número sea una inspiración, no sólo para otras mujeres interesadas en el estudio de las ciencias de la vida, desde un punto de vista inter- y multidisciplinario; sino para mostrar a los jóvenes una probadita de la diversidad de temas que, desde los ojos de la biología computacional o bioinformática, pueden ser estudiados.

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